En la sesión celebrada el 18 de marzo de 2026, la Comisión de Interior del Congreso ha declarado su rechazo a la Proposición de Ley presentada por el Grupo Socialista, que buscaba modificar la legislación actual sobre la conducción y la seguridad vial. La iniciativa pretendía reducir la tasa máxima de alcohol en sangre y aire espirado permitida para los conductores, así como prohibir la difusión de información sobre los controles policiales de alcohol y drogas.

La propuesta incluía cambios significativos en la legislación vigente, concretamente en el Real Decreto Legislativo 6/2015, que regula la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. Se buscaba clasificar como infracciones tanto graves como muy graves, dependiendo de los niveles de alcohol en el organismo de un conductor. Para las infracciones propuestas, se establecerían sanciones económicas significativas, con multas de hasta 1.000 euros para los conductores que superen los límites estipulados.

Es importante destacar que durante la fase de Ponencia se acordó la inclusión de enmiendas de varios grupos políticos, como Junts per Catalunya y el Grupo Popular, las cuales suprimieron la propuesta original que prohibía la difusión de la ubicación de los controles de seguridad en las redes sociales. Este aspecto había sido objeto de controversia, ya que se consideraba una limitación a la libertad de información y un desafío para la aplicación de las normativas de seguridad vial.

A pesar de la toma en consideración por parte del Pleno en marzo de 2025, la decisión final de la Comisión de Interior ha sido rechazar la proposición de ley por un estrecho margen: 18 votos a favor y 19 en contra. Esta decisión refleja el continuo debate acerca de cómo mejorar la seguridad vial en España y las diferentes perspectivas sobre cómo abordar el problema de la conducción bajo los efectos del alcohol.

Este rechazo tiene implicaciones significativas para la seguridad en las carreteras, dado que las tasas de alcoholemia y la conducción bajo efectos de drogas permanecen como un desafío constante para la seguridad vial. Los ciudadanos y empresas dedican cada vez más atención a las normativas sobre seguridad en las vías, y un endurecimiento de las penas podría haber contribuido a una cultura de conducción más responsable.

El futuro de la seguridad vial en España sigue siendo un tema candente, y será interesante observar cómo este rechazo a la reducción de las tasas de alcohol influirá en futuros debates legislativos.