El Congreso de los Diputados ha aprobado un plan para la mejora de la accesibilidad integral del Palacio, con el objetivo de eliminar las barreras que dificultan el acceso a las instalaciones para personas con discapacidad física, intelectual y sensorial. Este plan, que ya es un hecho consumado tras su aprobación, incluye una serie de medidas diseñadas para garantizar que tanto ciudadanos como diputados puedan acceder a todas las áreas del edificio sin obstáculos.

Las actuaciones del plan se organizan en siete ámbitos clave: accesos, circulación horizontal y vertical, salas específicas, aseos, hemiciclo y señalización. Estas iniciativas se basan en las recomendaciones y sugerencias de entidades como el Real Patronato sobre Discapacidad, CERMI, Fundación ONCE y CEAPAT. Es fundamental destacar que, dado que el Palacio es un edificio histórico, el plan también toma en cuenta la necesidad de conservar su patrimonio mientras se implementan estas mejoras.

Los objetivos del plan son ambiciosos. Se busca asegurar que cualquier persona pueda recorrer y utilizar las diferentes áreas del Palacio de manera cómoda y segura, sin encontrar barreras físicas. Esto incluye la instalación de mecanismos y elementos accesibles independientemente de las habilidades motrices de cada usuario, facilitando así la orientación en el interior y exterior del edificio.

Un aspecto innovador del proyecto es la construcción de un nuevo vestíbulo entre el Palacio y el edificio de Ampliación I, donde se instalará un techo acristalado y se incluirán áreas de información y controles de seguridad. En cuanto a los accesos, se propondrán itinerarios accesibles sin obstáculos, junto con la mejora de la señalización para personas con discapacidad visual. Por ejemplo, se planea la instalación de un sistema de códigos escaneables para obtener información en móviles, así como la mejora de la iluminación y la información en braille.

En particular, se prestará atención al Hemiciclo, donde se establecerán recorridos de evacuación accesibles y espacios reservados para personas con movilidad reducida. Además, se proyecta el desmontaje de la Presidencia para adaptar su uso a todos, sin comprometer su estética histórica.

La ejecución del plan se alineará con el calendario de actividades del Congreso, y el importe estimado para llevarlo a cabo asciende a unos 3,7 millones de euros. Este esfuerzo por mejorar la accesibilidad refleja un paso importante hacia la inclusión y el respeto por los derechos de las personas con discapacidad.