El Congreso de los Diputados vivió un intenso debate en torno a la política de defensa española, centrado en una interpelación urgente del Grupo Parlamentario Mixto, representado por la diputada Noemí Santana Perera. Esta planteó la necesidad de que España abandone su participación en la OTAN y reevalúe su política de rearme, en un contexto donde se cuestionan los beneficios de la pertenencia a la Alianza Atlántica.
Santana Perera recalcó que la historia reciente de España con la OTAN ha estado marcada por promesas incumplidas y un aumento del gasto militar que no se traduce en ventajas para la ciudadanía. Enfatizó que las decisiones sobre la defensa y la seguridad nacional parecen estar más alineadas con los intereses de potencias extranjeras, como Estados Unidos, que con los verdaderos intereses de los españoles. A su juicio, la implicación en conflictos bélicos ajenos y el aumento del presupuesto militar al 2% del PIB, como estipula un acuerdo de la OTAN, son ejemplos de esta dependencia. De igual forma, subrayó que las bases militares estadounidenses en el territorio nacional representan una vulneración de la soberanía española.
En respuesta, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, defendió la permanencia de España en la OTAN, argumentando que la seguridad nacional está interconectada con la de sus aliados y que el fortalecimiento de estas alianzas es esencial en un contexto global incierto. La ministra hizo hincapié en que la paz es un derecho que requiere compromiso y que la política internacional debe orientarse hacia la diplomacia y el diálogo, rechazando la idea de neutralidad.
El debate reveló un profundo desacuerdo entre los grupos parlamentarios sobre la política de defensa, y dejó claro que las diferencias ideológicas en torno a la OTAN y el gasto militar son un tema candente en el actual panorama político español.